ETA dispone de 500 kilos de polvo de aluminio para explosivos robado en 2005

20/11/2014 (13:10)

París, 20 nov.- ETA podría conservar actualmente "unos 500 kilos" de polvo de aluminio empleado para la confección de explosivos, del lote de 1.290 kilos que robó en el norte de Francia en diciembre de 2005, según un responsable antiterrorista francés.

La información la dio hoy ante el Tribunal de lo Criminal de París, que juzga a siete etarras, el comandante de la Subdirección Antiterrorista (SDAT) Stéphane Durey, que dedujo esas cifras de lo que se ha requisado a la organización terrorista y de lo utilizado para cometer atentados con bombas.

El polvo de aluminio es una sustancia que puede conservarse muchos años, aunque requiere unos cuidados particulares a la hora de almacenarse por la posibilidad de una deflagración, de modo que los investigadores no piensan que ETA lo haya podido guardar en zulos formados por bidones enterrados en el monte.

Las fuerzas del orden españolas y francesas se han incautado de unos 440 kilos del total que un comando etarra se llevó de la empresa Radium Bronze en Heudebouville (departamento de Eure) el 22 de diciembre de 2005, precisó Durey.

Además, la policía española calcula que otros 320 kilos se utilizaron para confeccionar artefactos que provocaron la muerte de tres personas en atentados, así como abundantes daños materiales, en particular contra el aeropuerto de Barajas el 30 de diciembre de 2006.

El oficial de la SDAT contó que los 1.290 kilos de polvo de aluminio (que la compañía valoró en algo más de 7.000 euros) hubieran podido servir para fabricar "casi ocho toneladas de sustancias explosivas" como el amonal o el amosal habitualmente utilizados por ETA.

Señaló que el robo a la sociedad Radium Bronze "fue una operación de aprovisionamiento para reconstituir las capacidades operativas de ETA", que se habían visto afectadas por el desmantelamiento a finales de 2004 de importantes escondites de explosivos y otro material militar.

El comando que actuó en Heudebouville consiguió introducirse en las instalaciones de la empresa gracias a una mujer -cuya identidad no ha podido ser establecida formalmente- que dijo traer un regalo para una de las empleadas.

El trabajador que estaba presente fue rápidamente agredido por otros dos hombres encapuchados -tampoco identificados- que, bajo la amenaza de las armas, le forzaron a conducirle hasta el lugar donde estaba el polvo de aluminio, que se llevaron en bidones, antes de dejarlo atado a una silla.

El 22 de marzo de 2006, en una granja semiabandonada de Bach (departamento de Lot, sur de Francia) se hallaron 80 kilos de ese material en cajas con las insignias de ETA junto a otras sustancias para elaborar artefactos.

Allí también había unos papeles que incluían, además del inventario del material, un fragmento manuscrito atribuido a Zígor Garro Pérez, uno de los responsables de la logística, así como el alias "Ogaitz", que corresponde a Oihan Barandalla Goñi, dos de quienes están siendo juzgados por esos hechos.

Garro Pérez fue arrestado el 29 de noviembre junto a su pareja Marina Bernadó Bonada y al también etarra Ekain Mendizábal en una vivienda de Quézac (Lozère, sur de Francia), en la que había un vídeo didáctico sobre la confección de explosivos en el que han sido identificados el primero de los tres y el "artificiero" de la banda Juan Cruz Maiza Artola.

El juicio ante el Tribunal de lo Criminal de París que se inició el pasado 10 de noviembre examina una serie de robos de material cometidos en Francia por ETA entre finales de 2005 y finales de 2006, un periodo durante el que la banda mantenía conversaciones con el Gobierno español, e incluso decretó una tregua.

Se sientan en el banquillo junto a Garro Pérez, Bernadó Bonada y Barandalla Goñi, el ex jefe militar Mikel Carrera Sarobe, Borja Gutiérrez Elorduy, Iurgi Mendinueta Mintegi e Ibón Gogeascoetxea Arronategi. EFE

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