Club cannábico de Barcelona se querella con Ayuntamiento por orden de cierre

10/08/2014 (17:14)

Barcelona, 10 ago.- La asociación cannábica 420 se ha querellado contra tres altos cargos del Ayuntamiento de Barcelona por entender que cometieron delitos de prevaricación, coacciones y contra el derecho fundamental de asociación al ordenar su cierre tras resolver de forma "injusta y arbitraria" un expediente sancionador.

La querella, a la que ha tenido acceso , se ha presentado hoy y se dirige contra el gerente del distrito de Ciutat Vella, cuya identidad desconoce la asociación, contra la jefa del Departamento de Licencias e Inspección del ayuntamiento barcelonés, Natividad R.P., y contra el director de los servicios jurídicos del consistorio, Andreu Joan M.H.

Estos funcionarios son los firmantes respectivos de la incoación de un expediente sancionador con fecha de 17 de julio y de una resolución dictada el pasado día 7 de agosto que ordena el cese de las actividades del club en 48 horas y que advierte que, en caso contrario, el próximo día 12 se procederá al precinto del domicilio social.

La orden de cierre está basada en que, desde la sede de la asociación, se expulsa al exterior "aire que contiene contaminantes" pese a que, según la querella, "no se ha llevado a cabo ningún tipo de medición del aire expulsado en el local social de la asociación 420" y, por lo tanto, dicha acusación no ha quedado acreditada.

Por ello, la asociación entiende que el Ayuntamiento barcelonés ha dictado "una resolución injusta, a sabiendas de su injusticia, y totalmente arbitraria, que además conculca los derechos fundamentales de asociación, inviolabilidad del domicilio, presunción de inocencia, derecho a un proceso con las debidas garantías y vulneración del principio de legalidad, entre otros".

También llama la atención de los representantes del club 420 que, desde que se incoó el expediente el 17 de julio hasta su resolución el pasado 7 de agosto, "se ha ventilado un procedimiento sancionador en 21 días, hecho totalmente insólito y que contrasta con el tiempo que dura la tramitación de otros expedientes sancionadores".

Este club cannábico, que cuenta con unos 10.000 socios, recuerda que "tiene licencia de club social privado, constando en el proyecto técnico presentado que se trataba de una asociación de consumidores de cannabis, habiendo obtenido todos los certificados por parte de las entidades certificadoras".

El Ayuntamiento de Barcelona prohibió por un año la apertura de nuevos clubes de cannabis para elaborar una regulación que frene su proliferación en la ciudad, en la que actúan 160 asociaciones de suministro y consumo de marihuana, e inició una campaña de inspección de los existentes.

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